He aprendido de … Marketing y Ventas.
6 de febrero de 2025
|By Álvaro Navarrete
- He aprendido que si no hablo en el idioma del cliente, ni me escucha. Hay que simplificar o la venta se esfuma. — Manuel, 42 años.
- Esto lo he vivido en primera persona: la gente compra beneficios, no características. A nadie le importa cómo funciona tu producto, lo que quieren saber es qué problema les resuelve. — Laura, 38 años.
- Me lo enseñó un cliente muy especial: contar historias reales engancha mucho más que hablar de mí mismo. Si la gente se ve reflejada, confía. — Sergio, 45 años.
- He aprendido que si no segmentas bien, es como repartir flyers en un descampado. – Sergio, 41 años.
- He aprendido que si tu email no se abre, es como si hablases solo en un garaje. – Patricia, 38 años.
- He aprendido que el tráfico sin conversión es como tener un bar lleno de gente que no pide nada. – Marcos, 45 años.
- He aprendido que en SEO, lo de “el que mucho abarca, poco aprieta” se cumple al 100%. – Ana, 39 años.
- He aprendido que un funnel sin copy bueno es como un chiringuito sin camarero en pleno agosto. – Javier, 43 años.
- He aprendido que las landing pages no venden, lo que vende es que al leerlas piensen: “¡coño, esto es para mí!”. – Laura, 37 años.
- He aprendido que si no haces retargeting, estás tirando billetes como si fueran confeti. – Raúl, 44 años.
- He aprendido que un buen lead magnet no es un PDF con paja, es el cebo que hace que piquen los que realmente te van a comprar. – Elena, 42 años.
- He aprendido que en email marketing, si te pasas con las imágenes, parece un folleto del Carrefour. – Tomás, 47 años.
- He aprendido que si no optimizas las campañas, básicamente le estás regalando la pasta a Google. – Nuria, 40 años.
- Si no sales en Google, no existes. Y si sales pero no te encuentran, es lo mismo. SEO local o morir. – Dani, 42 años.
- Pagar por tráfico sin optimizar tu web es como abrir un grifo sin poner un cubo debajo. Se te escapa todo. – Jorge, 45 años.
- Las reseñas en Google My Business no son opcionales. Son tu nueva tarjeta de presentación. – Laura, 41 años.
- Si nadie clica en tus anuncios, el problema no es el algoritmo, es tu copy. – Sergio, 44 años.
- El SEO local es como el boca a boca, pero en digital. Si no te recomiendan, no te compran. – Marta, 40 años.
- Tener una ficha en Google My Business sin fotos es como tener un restaurante sin carta. Nadie entra. – Alberto, 47 años.
- Anunciarse en Google sin hacer retargeting es como invitar a cenar a alguien y no pedirle el teléfono. – Luis, 45 años.
- No importa cuánto gastes en Ads si la web no convierte. Primero arregla la casa, luego invita a la gente. – Beatriz, 42 años.
- En internet, la confianza se construye con reseñas, con pruebas y con transparencia. – Óscar, 43 años.
- El SEO no es gratis. O pagas con dinero en Ads o con tiempo en contenido. – Andrea, 39 años.
- El 90% de la gente lee reseñas antes de comprar. Si no tienes, ya has perdido. – Raúl, 46 años.
- No basta con aparecer en Google, tienes que dar razones para que te elijan. – Adrián, 48 años.
- El CTR de tus anuncios es tu mejor termómetro. Si es bajo, algo falla en tu mensaje. – Carolina, 41 años.
- Las campañas de pago no arreglan negocios malos, solo los hacen fracasar más rápido. – Héctor, 50 años.
- Si tu ficha de Google no tiene palabras clave en la descripción, estás perdiendo visitas gratis. – Verónica, 39 años.
- El SEO local no se hace solo, hay que trabajarlo cada mes. – Manuel, 47 años.
- Si no tienes pixel de Facebook en tu web, estás tirando dinero en Ads. – Pablo, 44 años.
- Las campañas de pago no son para vender, son para captar tráfico cualificado. – Patricia, 43 años.
- Google Ads es como un casino. Si no sabes lo que haces, solo la casa gana. – Esteban, 42 años.
- Un solo cliente contento que te deje una buena reseña vale más que 500€ en Ads. – Alicia, 41 años.
- Si tu negocio depende solo de Ads para vender, tienes un problema serio. – Javier, 46 años.
- Optimizar la ficha de Google My Business es el mejor truco SEO para un negocio local. – Tomás, 45 años.
- Si no respondes a las reseñas, das la impresión de que no te importan los clientes. – Daniel, 44 años.
- El tráfico sin intención de compra es solo un número bonito en Analytics. – Sofía, 39 años.
- Google te premia si los clientes interactúan con tu ficha. Anima a que dejen preguntas y responde rápido. – Fernando, 48 años.
- Un anuncio sin llamada a la acción clara es dinero tirado. – Andrés, 47 años.
- Si tu web tarda más de 3 segundos en cargar, la mitad de la gente se va. – Óscar, 45 años.
- No hay que elegir entre SEO y Ads. Se complementan, no se sustituyen. – Elena, 44 años.
- Si tu tienda online no tiene reviews reales, tu tasa de conversión se desploma. – Beatriz, 40 años.
- Un anuncio no es solo un texto, es un gancho. Si no engancha en los primeros segundos, perdiste al cliente. – Álvaro, 46 años.
- He aprendido que los funnels más rentables son los que parecen simples pero están pensados al milímetro. – Beatriz, 36 años.
- He aprendido que en SEM, si no controlas el CPC, en dos semanas te compras sin querer un iPhone en clics inútiles. – Hugo, 49 años.
- He aprendido que en SEO, o tienes paciencia o mejor pon anuncios y deja de sufrir. – Pedro, 46 años.
- He aprendido que una mala secuencia de emails es como un pesado en una boda: no te lo puedes quitar de encima. – Miguel, 42 años.
- He aprendido que si tus anuncios no hacen que el cliente se detenga, es dinero que va directo al limbo. – Cristina, 37 años.
- He aprendido que las automatizaciones sin estrategia solo hacen que envíes más emails a la papelera. – Álvaro, 50 años.
- He aprendido que el mejor CTR lo consigues cuando das justo en la llaga del cliente. – Sandra, 39 años.
- He aprendido que en marketing digital, si solo miras métricas pero no la caja, estás haciendo el canelo. – David, 48 años.
- He aprendido que sin retargeting, cada clic es una oportunidad que se ha ido de copas y no vuelve. – Lucía, 35 años.
- Hay algo que no falla: si no lo explicas en 5 segundos, pierdes la venta. O lo haces claro y directo o el cliente se va a otra parte. — Marta, 36 años.
- Esto lo descubrí con los años: ofrecer algo gratis funciona. Una prueba, una muestra, un contenido de valor… si el cliente lo prueba, el siguiente paso es comprar. — Andrés, 39 años.
- He aprendido por las malas que si no pones límites en tus ofertas (tipo “solo hasta mañana”), no generas urgencia y la gente lo deja para otro día. — Eva, 34 años.
- Una lección que me costó dinero: si no tienes un proceso claro para convertir interesados en clientes, las ventas se te escapan sin que te des cuenta. — Raúl, 40 años.
- Esto lo descubrí a base de prueba y error: si no mides lo que haces, no mejoras. La intuición está bien, pero los números no mienten. — Claudia, 37 años.
- Esto es de manual: el retargeting es oro puro para recuperar a los indecisos. Si alguien ha mostrado interés, tienes que volver a por él. — Adrián, 41 años.
- Lo tengo clarísimo: aunque seas pequeño, si cuidas tu branding pareces grande. Y si pareces grande, la gente confía más en ti. — Elena, 35 años.
- Algo que he aprendido con el tiempo: el cliente no quiere que le hables de ti, quiere que le hables de sus problemas. — David, 43 años.
- Un error de principiante que cometí: si tu web no está optimizada para móviles, estás perdiendo ventas a lo bestia. — Beatriz, 32 años.
- Esto lo tengo grabado a fuego: los titulares potentes hacen que la gente siga leyendo. Si no captas su atención al principio, lo pierdes. — Óscar, 44 años.
- Un consejo que vale su peso en oro: es mejor ser el mejor en un nicho que ser uno más en un mercado masivo. — Alicia, 37 años.
- Lo aprendí después de muchas pruebas: personalizar los mensajes cambia por completo cómo te perciben. — Iván, 39 años.
- Esto es un básico que no puedes ignorar: responde rápido. Si tardas en contestar, el cliente se va con otro. — Paula, 36 años.
- He aprendido que en ventas, la confianza vende más que cualquier descuento. – David, 42 años.
- He aprendido que el cliente no siempre tiene la razón, pero sí tiene la última palabra. – Laura, 38 años.
- He aprendido que si no eres diferente, eres invisible. – Javier, 44 años.
- He aprendido que vender no es convencer, es ayudar a decidir. – Marta, 40 años.
- He aprendido que el marketing sin medición es solo opinión. – Raúl, 50 años.
- He aprendido que el boca a boca sigue siendo la mejor campaña de publicidad. – Elena, 37 años.
- He aprendido que si no cuidas a tu cliente después de la venta, tu competencia lo hará por ti. – Sergio, 45 años.
- He aprendido que la mejor estrategia de marketing es cumplir lo que prometes. – Beatriz, 39 años.
- He aprendido que el precio es lo que pagas, pero el valor es lo que recuerdan. – Marcos, 41 años.
- He aprendido que un cliente satisfecho trae otro cliente. Un cliente encantado, trae a varios. – Patricia, 46 años.
- He aprendido que vender es fácil cuando escuchas más de lo que hablas. – Tomás, 43 años.
- He aprendido que la primera venta la hace el marketing, pero la segunda la hace la experiencia. – Lucía, 36 años.
- He aprendido que el mejor copy no vende, conecta. – Álvaro, 47 años.
- He aprendido que la fidelidad de un cliente no se compra, se gana. – Sandra, 35 años.
- He aprendido que si no inviertes en tu marca, te conviertes en una mercancía. – Hugo, 49 años.
- He aprendido que vender es hacer que el cliente sienta que tomó la mejor decisión. – Nuria, 43 años.
- He aprendido que la urgencia bien aplicada dispara las ventas, pero la urgencia mal usada destruye la confianza. – Miguel, 46 años.
- He aprendido que la mejor oferta no es la más barata, es la que soluciona mejor el problema. – Cristina, 42 años.
- He aprendido que si hablas a todos, no conectas con nadie. – Pedro, 48 años.
- He aprendido que en marketing, lo simple vence a lo complejo. – Carolina, 37 años.
- Algo que descubrí hace poco: los webinars no solo educan, también venden. Y venden mucho. — Jorge, 41 años.
- Esto me lo dejó claro un cliente sin filtro: si muestras opiniones reales y casos de éxito, la confianza se dispara. — Sonia, 38 años.
- Te lo digo claro: crear una comunidad fiel es lo que hará que te recomienden sin que lo pidas. — Luis, 42 años.
- Una cosa que aprendí a base de hostias: nunca vendas en frío, primero calienta con contenido de valor. — Carmen, 35 años.
- Esto es algo que no falla: los testimonios con nombre y foto generan más confianza que los anónimos. — Álvaro, 40 años.
- Algo que me funcionó increíble: segmentar bien la publicidad. Si hablas a un público concreto, los resultados se disparan. — Patricia, 39 años.
- Un error de novato que me costó caro: no hacer seguimiento a los leads. La mayoría no te compra a la primera, hay que insistir. — Gabriel, 44 años.
- Te doy este truco: ofrece packs de productos o servicios. La gente los percibe como más atractivos y fáciles de comprar. — Isabel, 33 años.
- Esto es de primero de ventas: la escasez vende. Si parece que hay de sobra, nadie se apura. — Marcos, 41 años.
- Un truco que me funciona siempre: hacer preguntas abiertas. La gente se suelta y te dice lo que realmente necesita. — Esther, 37 años.
- Esto lo aprendí con un cliente fiel: si das más de lo esperado, repiten contigo siempre. — Pedro, 45 años.
- Si buscas fidelizar, prueba esto: crea un club VIP. Nos encanta sentirnos exclusivos. — Natalia, 36 años.
- Este es un básico: destaca siempre lo que te hace diferente. Si no, eres uno más. — Fernando, 42 años.
- Algo que nunca falla: aprovecha las festividades para hacer ofertas especiales. — Silvia, 39 años.
- Un consejo práctico: automatiza las tareas repetitivas. Así te enfocas en lo que realmente importa. — Víctor, 43 años.
- Esto es psicológico: haz que el cliente diga “sí” varias veces antes de pedir la venta. — Nuria, 34 años.
- Si usas emails, recuerda esto: breves, claros y con una llamada a la acción directa. — Juan, 40 años.
- Esto lo descubrí hace poco: WhatsApp es un canal directo que conecta como pocos. — Rosa, 38 años.
- Una lección que aprendí rápido: el vídeo impacta más que el texto. Si puedes, usa vídeo. — Daniel, 41 años.
- Te doy este consejo: facilita el pago. Cuantas más opciones, menos barreras para comprar. — Mónica, 37 años.
- Algo que no falla: los descuentos estratégicos. Pero no abuses o devalúas el producto. — Sergio, 44 años.
- Esto es fundamental: enseña cómo se usa tu producto. La gente necesita verlo en acción. — Belén, 35 años.
- Una verdad como un templo: conecta emocionalmente. La gente compra con el corazón, no con la cabeza. — Enrique, 43 años.
- Esto es clave: haz ofertas irresistibles. Que sientan que no pueden dejar pasar la oportunidad. — Laura, 39 años.
- Un consejo que aprendí con los años: cobra lo que vales. Si aportas valor, la gente pagará. — Javier, 41 años.
- Te lo digo claro: empieza con algo barato y luego ofrece algo más caro. Es un clásico que funciona. — Ana, 34 años.
- Esto lo he visto en muchos negocios: colaborar con otros te abre puertas a nuevos mercados. — Adrián, 42 años.
- Algo que nunca falla: saber negociar. A veces, ceder un poco te hace ganar más. — Teresa, 39 años.
- Esto es básico: escucha más y habla menos. La venta está en lo que te cuentan, no en lo que dices. — Luis, 44 años.
- Una lección importante: agradece siempre. Un cliente que se siente valorado, vuelve. — Raquel, 36 años.
- Esto lo tengo clarísimo: conoce tus números. No puedes tomar decisiones si no sabes cuánto ganas o pierdes. — Ignacio, 42 años.
- Un consejo práctico: sé constante en redes sociales, pero da valor, no vendas todo el rato. — Cristina, 38 años.
- Algo que descubrí con la experiencia: hablar de resultados concretos engancha mucho más que hacer promesas vacías. — Rubén, 40 años.