Burbuja financiera

Cuando te pilla estás jodido. Los seres humanos somos adictos a las burbujas. Es como cuando te advierten que no tomes el sol sin ponerte bronceador del númeor 50 y no haces caso. ¡Te quemas! Pues lo mismo, peor con tu dinero.

Una burbuja financiera ocurre cuando los precios de los activos, como acciones o bienes raíces, suben rápidamente a niveles insostenibles, mucho más allá de su valor real. Esta subida suele ser impulsada por el entusiasmo excesivo de los inversores.

Un ejemplo famoso es la burbuja inmobiliaria de 2008, donde los precios de las viviendas subieron a niveles irracionales antes de colapsar. Cuando la burbuja «estalla», los precios caen bruscamente, dejando a muchos inversores con grandes pérdidas. Es como inflar un globo más y más hasta que inevitablemente explota, dejando un gran desorden.