Confianza económica

¿Cuánto pesa un kilo? El patrón kilo está en París. Es un pequeño cilindro de platino hecho en 1889 y que se acepta como patrón universal a la hora de calibrar todas las balanzas del mundo.

Sin ley no hay confianza económica y sin confianza, no hay negocio que valga.

La confianza económica es el termómetro del ánimo financiero de consumidores, empresas e inversores sobre el futuro de la economía. Cuando la confianza es alta, la gente gasta, invierte y contrata más, creyendo que los buenos tiempos están por venir. Es como si todos estuvieran en una fiesta, disfrutando y pensando que el suministro de comida y bebida nunca se acabará.

Un ejemplo de confianza económica es cuando las noticias sobre una economía en crecimiento y bajas tasas de desempleo hacen que la bolsa suba y los negocios expandan. Pero si la confianza se desploma, es como si todos se dieran cuenta de que el DJ se va a ir y empiezan a guardar sus botellas de champán. Las empresas dejan de contratar, los consumidores reducen gastos y la inversión se frena. Así, la confianza económica es clave para mantener la fiesta en marcha o, en su ausencia, para apagar las luces y mandar a todos a casa.