Cuando el sector crece y tu empresa no: Un caso de auditoría de procesos en una fábrica de bicicletas en Cornellà
Maite me llamó a su despacho con urgencia. CEO de una empresa de bicicletas de montaña en Cornellà, llevaba dos trimestres viendo cómo sus ventas se quedaban estancadas mientras el sector crecía un 8%. Algo no cuadraba.
Y lo peor, ¿cómo narices no había reaccionado antes?
Me recibió con cara de preocupación y una taza de café que apenas había tocado. «Necesito una solución, pero no sé si el problema está en el producto, el equipo o los procesos», me soltó sin rodeos.
¿En serio? ¿Dos trimestres sin crecer y hasta ahora se pregunta qué está pasando? Le sostuve la mirada. Le daba miedo meter las manos en el barro y ver lo que realmente estaba fallando. Prefería seguir a salto de mata, confiando en que todo se arreglaría solo.
El problema no siempre está donde crees: El miedo a ver la verdad.
Como muchas PYMEs, Maite había montado su chiringuito con esfuerzo y sin margen para detenerse a analizar el negocio. No tenía una visión clara de su eficiencia operativa. O peor: no quería verla. Porque cuando te metes en los números reales, en los procesos, en lo que no funciona, te das cuenta de que los problemas no son culpa del mercado, ni de los clientes, ni de la competencia. Son tuyos. Y eso escuece.
Le propuse una auditoría de procesos, no para buscar culpables, sino para poner luz en los rincones que llevaba demasiado tiempo ignorando. La mejora de procesos empresariales no es un capricho, es lo que separa a los que crecen de los que se quedan estancados.
Los momentos de la verdad: ¿En qué momento se le cayó la venda a Maite?
El primer golpe de realidad llegó cuando desglosamos los números: su empresa tardaba un 35% más en entregar pedidos que la media del sector. «¿Cómo es posible que nadie me haya dicho esto antes?», preguntó. Porque nadie lo estaba midiendo, respondí.
El segundo momento de la verdad fue aún peor. Analizamos la producción y encontramos que cada equipo trabajaba a su bola, sin un estándar claro. Maite vio en directo cómo una bicicleta tardaba el doble en ensamblarse dependiendo de quién la montaba. “Estamos tirando dinero a la basura”, murmuró.
Y el tercero… Ese fue el que más dolió. Cruzamos los datos de clientes y descubrimos que el 40% de los que compraban una bici no repetían. Maite siempre había pensado que su marca tenía clientes fieles. La realidad era otra.
Después de esos momentos, ya no había vuelta atrás. El miedo dio paso a la urgencia.
Consultoría de procesos en España: O espabilas o te hundes.
Con los datos en la mesa, Maite tenía dos opciones: seguir como estaba, esperando un milagro, o ponerse seria y hacer los cambios que llevaba meses evitando.
Eligió lo segundo. Metimos tijera en la gestión de stock, eliminamos retrasos, estandarizamos la producción para evitar pérdidas y diseñamos una estrategia de fidelización basada en datos reales. ¿El resultado? En menos de seis meses, su facturación subió un 12% y su equipo dejó de trabajar a ciegas.
Conclusión: ¿Vas a seguir mirando para otro lado?
Si tu PYME no crece mientras el sector sí lo hace, el problema no es el mercado, eres tú y lo que decides no hacer.
¿Tu empresa se parece a la de Maite? Si quieres una auditoría de procesos que te haga ver lo que no has querido ver, agenda una reunión conmigo. Eso sí, no podré empezar antes de un mes. Así que, si de verdad lo necesitas, resérvalo ya.