He aprendido de … RR.HH: Talento, personas y equipos
6 de febrero de 2025
|By Álvaro Navarrete
- He aprendido que la gente que cree que Agile es la panacea es la misma que luego sigue metiendo plazos imposibles. – Oscar, 44 años.
- He aprendido que la mitad de las reuniones de estatus podrían ser un mensaje en Slack. – Sara, 39 años.
- He aprendido que hacer sprint tras sprint sin pensar es como correr en círculos esperando llegar más lejos. – Marcos, 41 años.
- He aprendido que si el backlog tiene 200 tareas pendientes, no es un backlog, es un basurero. – Álvaro, 40 años.
- He aprendido que lo importante no es tener un equipo ágil, sino que la empresa no ponga palos en las ruedas. – Irene, 37 años.
- He aprendido que si en una daily solo habla el jefe, no es una daily, es una misa. – Rubén, 39 años.
- He aprendido que Scrum sin autonomía es solo más burocracia con otro nombre. – Bea, 35 años.
- He aprendido que hacer muchas cosas a la vez no es productividad, es dispersión con más estrés. – Diego, 42 años.
- He aprendido que un equipo ágil sin confianza es como un coche sin gasolina. No va a ninguna parte. – Carlos, 40 años.
- He aprendido que si no puedes explicar un proceso en una servilleta, es que es demasiado complicado. – Elena, 36 años.
- He aprendido que en los negocios no gana el mejor, gana el que más resiste a largo plazo. Y para aguantar, hay que saber facturar. – Jorge, 45 años.
- He aprendido que la actitud pesa más que el currículum. Puedes enseñar habilidades, pero no puedes enseñar ganas. – Andrea, 39 años.
- He aprendido que un mal fichaje es más caro que pagar bien a los buenos. – Manuel, 47 años.
- He aprendido que si tu equipo no te dice lo que piensa, el problema no es su silencio, sino tu liderazgo. – Carla, 35 años.
- He aprendido que un equipo motivado produce el doble y se queja la mitad. Pero si no lo escuchas, acabará produciendo la mitad y quejándose el doble. – Sofía, 38 años.
- He aprendido que si solo contratas por experiencia, te perderás a los más hambrientos de aprender. – Óscar, 48 años.
- He aprendido que si todo es urgente, nada es urgente. Y que un equipo corriendo como pollos sin cabeza no es productividad, es caos. – Dani, 38 años.
- He aprendido que un equipo que no se habla es peor que un equipo sin talento. Porque los errores se multiplican. – Marta, 42 años.
- He aprendido que si te dicen “esto siempre se ha hecho así”, es el mejor motivo para cambiarlo. – Sergio, 41 años.
- He aprendido que los equipos ágiles no son equipos rápidos, sino equipos que no pierden el tiempo. – Raúl, 39 años.
- He aprendido que Kanban no es poner post-its bonitos en la pared. Si no limitas el trabajo en curso, solo tienes caos más visual. – Laura, 36 años.
- He aprendido que en Lean no se trata de hacer más, sino de hacer menos pero mejor. – Javi, 45 años.
- He aprendido que si un daily stand-up dura más de 15 minutos, ya no es un daily, es una reunión sin sentido. – Héctor, 40 años.
- He aprendido que si nadie se queja en la retrospectiva, es que la gente no se fía de decir la verdad. – Andrea, 37 años.
- He aprendido que si Scrum no te ayuda a ser más rápido, algo estás haciendo mal. – Fernando, 43 años.
- He aprendido que los equipos TEAL no son anarquía, sino responsabilidad con libertad. – Julia, 38 años.
- He aprendido que la cultura de empresa no es lo que dices, es lo que permites. – Silvia, 40 años.
- He aprendido que un líder que no sabe delegar es un cuello de botella con patas. – Javier, 46 años.
- He aprendido que si tratas a la gente como engranajes, no esperes que piensen como líderes. – Luis, 44 años.
- He aprendido que el sueldo atrae, pero el ambiente retiene. – Gonzalo, 53 años.
- He aprendido que en RR. HH., lo barato suele salir caro. Un mal fichaje cuesta más que un buen salario. – Elena, 42 años.
- He aprendido que la mejor estrategia de retención es cuidar a los buenos antes de que quieran irse. – Lorena, 37 años.
- He aprendido que un currículum puede engañarte, pero una conversación de diez minutos no. – Antonio, 45 años.
- He aprendido que si en cada reunión hablas más que tu equipo, tienes empleados, pero no profesionales. – Andrés, 47 años.
- He aprendido que si sigues premiando la presencia en la oficina y no los resultados, acabarás rodeado de gente que calienta sillas. – Natalia, 39 años.
- He aprendido que si el talento no crece dentro, crecerá fuera… en tu competencia. – Joaquín, 51 años.
- He aprendido que formar a tu equipo es una inversión, no un gasto. No hacerlo es mucho más caro. – Fernando, 49 años.
- He aprendido que la verdadera lealtad no se compra con un sueldo, se gana con respeto. – Pablo, 50 años.
- He aprendido que en la empresa, como en el fútbol, si el vestuario no está unido, no hay táctica que funcione. – Clara, 35 años.
- He aprendido que, si quieres que tu equipo confíe en ti, empieza por confiar tú en ellos. – Raquel, 36 años.
- He aprendido que contratar lento y despedir rápido evita la mayoría de los problemas en una empresa. – Daniel, 41 años.
- He aprendido que las empresas que retienen talento son las que tratan a sus empleados como socios, no como números. – Isabel, 38 años.
- He aprendido que si quieres empleados comprometidos, primero comprométete tú con ellos. – Sergio, 44 años.
- He aprendido que el talento no se fideliza con discursos, sino con hechos. – Beatriz, 40 años.
- He aprendido que los mejores equipos no son los que menos fallan, sino los que arreglan sus cagadas más rápido. – Jorge, 43 años.
- He aprendido que si cada vez que alguien se va hay que rehacer todo, es que los procesos no valen para nada. – Cristina, 38 años.
- He aprendido que un equipo que solo recibe tareas pero no entiende el porqué, es un equipo que va a medio gas. – Víctor, 41 años.
- He aprendido que el verdadero liderazgo en Agile es saber quitar obstáculos, no dar órdenes. – Ana, 39 años.
- He aprendido que si el equipo no tiene poder para cambiar lo que no funciona, no es Agile, es postureo. – Andrés, 37 años.
- He aprendido que hacer reuniones para preparar otras reuniones es el cáncer de la productividad. – Luis, 45 años.
- He aprendido que el mejor framework de trabajo es el que menos molesta y más ayuda. – Sonia, 38 años.
- He aprendido que la diferencia entre Agile y chapuza es la disciplina. – Nico, 42 años.
- He aprendido que hacer sprints sin tener claro el objetivo es como correr sin saber hacia dónde. – Pedro, 40 años.
- He aprendido que si nadie entiende cómo se prioriza en el backlog, al final se hace lo que grita más fuerte. – Paula, 36 años.
- He aprendido que los empleados no dejan empresas, dejan malos jefes. – Marcos, 50 años.
- He aprendido que un ambiente tóxico es el enemigo número uno de la productividad. – Lucía, 36 años.
- He aprendido que la flexibilidad laboral no es un capricho, es una herramienta para atraer y retener a los mejores. – Tomás, 45 años.
- He aprendido que los valores de una empresa se reflejan en cómo trata a su gente en los momentos difíciles. – Cristina, 42 años.
- He aprendido que si a los buenos empleados les das alas, volarán más alto dentro de tu empresa. Si los atas, acabarán volando fuera. – Pedro, 48 años.
- He aprendido que en RR. HH., lo que no se mide, no se mejora. – Laura, 39 años.
- He aprendido que una entrevista de trabajo dice más sobre la empresa que sobre el candidato. – Álvaro, 47 años.
- He aprendido que los incentivos mal diseñados generan comportamientos tóxicos. – Nuria, 43 años.
- He aprendido que un empleado que tiene miedo a equivocarse, acabará dejando de intentarlo. – Javier, 46 años.
- He aprendido que un líder sin empatía es solo un jefe con título. – Elena, 41 años.
- He aprendido que si no formas a tu equipo, alguien más lo hará… y se lo llevará. – Hugo, 49 años.
- He aprendido que la mejor forma de saber si un candidato encajará en la empresa es preguntarle a tu equipo. – Sandra, 35 años.
- He aprendido que la confianza genera más compromiso que cualquier contrato. – Raúl, 50 años.
- He aprendido que los empleados no necesitan ser controlados, necesitan claridad en su trabajo. – Patricia, 39 años.
- He aprendido que si un empleado deja de esforzarse, primero mira si la empresa dejó de valorarlo. – Miguel, 46 años.
- He aprendido que un equipo alineado es más poderoso que un grupo de genios descoordinados. – Carolina, 37 años.