Historias de un minuto: El caso de Beatriz y la auditoría que desnudó su empresa familiar

Beatriz dirigía junto a sus dos hermanos una empresa de alimentación en Sevilla. Nunca habían hecho una auditoría porque “las cosas se quedan en casa”. Hasta que el banco les exigió un informe financiero para renovar la línea de crédito. Lo que encontraron fue desastroso: su hermano usaba la empresa para pagar gastos personales, había proveedores que cobraban sin contrato y, en general, no tenían ni idea de su rentabilidad real.

«Pensé que la confianza bastaba para gestionar un negocio familiar, hasta que entendí que sin control, la confianza se convierte en autoengaño.» – Beatriz, 48 años.