Historias de un minuto: El caso de Beatriz y la estandarización que la salvó del colapso

Beatriz montó un negocio de catering en Barcelona. Al principio, todo iba bien, pero al crecer a tres cocinas y 25 empleados, el descontrol la estaba matando.

Cada cocinero hacía las recetas a su manera, los pedidos no coincidían, y los clientes se quejaban de que los platos sabían distinto según el día.

Implementó recetas estandarizadas, formación con videos y un sistema de control de calidad. En seis meses, la satisfacción del cliente subió al 95% y pudo expandirse a cinco cocinas sin perder calidad.

«La diferencia entre un negocio y un caos rentable es tener procedimientos claros.» – Beatriz, 42 años.