Historias de un minuto: El caso de Carlos y la auditoría que le salvó el negocio

Carlos tenía una empresa de distribución de material sanitario en Valencia. Facturaba 3 millones al año, pero cada mes tenía menos margen y no sabía por qué. Cuando su socio le propuso hacer una auditoría interna, le pareció innecesario. “Nos conocemos la empresa de arriba a abajo”, decía. Hasta que contrataron un auditor externo y descubrieron el problema: un almacén lleno de stock muerto valorado en 500.000 euros y unos gastos administrativos que se habían disparado un 30% en tres años.

«Pensé que auditar era perder el tiempo. Hasta que descubrí que no saber dónde pierdes dinero es el camino más rápido a la ruina.» – Carlos, 51 años.