Historias de un minuto: El caso de Diego y el contrato que nunca firmó
6 de febrero de 2025
|By Álvaro Navarrete
Diego, dueño de una fábrica de muebles en Murcia, cerró un acuerdo con un cliente alemán que prometía ser su gran salto al mercado europeo. 500.000 euros en pedidos asegurados, pero todo con un apretón de manos y sin contrato firmado.
El cliente dejó de pagar tras la segunda entrega y Diego no tenía nada que demostrar. Ni anticipo, ni garantías, ni vías legales claras. El golpe casi lo deja en bancarrota.
«No firmar un contrato es como jugar al póker con las cartas boca arriba. Yo lo aprendí perdiendo medio millón.» – Diego, 52 años.