Historias de un minuto: El caso de Javier y el infierno de implantar un ERP sin planificación

Javier llevaba 20 años con su fábrica de componentes mecánicos en Zaragoza. Decidió modernizar la empresa implantando un ERP. Contrató a la mejor consultora, invirtió 100.000 euros y en tres meses el caos era absoluto: los empleados no sabían usarlo, los pedidos se perdían y la producción cayó un 25%. «Esto es un desastre», decía su equipo. Pero el problema no era el ERP, era la falta de formación y la resistencia al cambio. Cuando invirtió en formar a su gente, el sistema se convirtió en su mejor aliado.

«Creía que la tecnología lo solucionaba todo sola, pero aprendí que sin la gente de tu lado, cualquier cambio es un fracaso.» – Javier, 56 años.