Historias de un minuto: El caso de Javier y el socio que le arruina

Javier monta un restaurante en Málaga con su mejor amigo. Él trabaja 14 horas al día, su socio apenas aparece y, cuando lo hace, se gasta dinero de la empresa en cosas personales. La relación se enfría hasta que Javier le plantea dividir funciones. Su socio se enfada, se lleva su parte del dinero y lo deja solo con las deudas. Tarda dos años en remontar.

«Creo que montar un negocio con un amigo es lo mejor, hasta que aprendo que un socio tiene que ser elegido por su compromiso, no por su amistad.» – Javier, 47 años.