Historias de un minuto: El caso de Laura y la sanción de protección de datos

Laura tiene una clínica dental en Alicante desde hace 9 años. Nunca se preocupó demasiado por la normativa de protección de datos. Usaban hojas de papel con datos de pacientes, enviaban recordatorios de citas por WhatsApp sin consentimiento y almacenaban historiales sin cifrar.

Hasta que un paciente denunció y la Agencia de Protección de Datos le impuso una sanción de 60.000 euros. Se dio cuenta tarde de que bastaba con haber actualizado protocolos y contratado asesoría por 3.000 euros al año.

«Me confié pensando que nadie se iba a quejar. Ahora sé que la ignorancia legal no te exime de pagar.» – Laura, 38 años.