Historias de un minuto: El caso de Mario y la trampa del stock inmovilizado

Mario es dueño de un negocio de distribución de materiales de construcción. Durante años, ha seguido la misma estrategia: comprar grandes volúmenes para conseguir mejor precio. En su almacén de 2.500 m² hay material por valor de 800.000 euros, pero las ventas no se mueven como antes. El 40% de su stock lleva más de 12 meses sin rotar.

Cuando necesita liquidez para pagar a proveedores y financiar nuevos pedidos, los bancos empiezan a cerrarle el grifo. Su balance refleja una empresa sólida, pero en realidad su caja está seca. No tiene dinero para pagar facturas, aunque tenga mercancía de sobra.

Finalmente, hace un inventario serio, liquida los productos obsoletos, reduce el stock y negocia con proveedores mejores plazos de pago. Con menos mercancía en almacén, pero mejor gestionada, por fin su negocio respira.

«Tener un almacén lleno no significa que tengas dinero. Si el stock no rota, lo que tienes es un museo, no un negocio.» – Mario, 48 años.