Historias de un minuto: El caso de Marta y la pyme que dependía de un solo cliente
6 de febrero de 2025
|By Álvaro Navarrete
Marta dirigía una empresa de packaging en Madrid con 15 empleados. El 85% de su facturación venía de una sola multinacional. “Son clientes de toda la vida, no se van a ir”, decía. Hasta que se fueron. Perdió el contrato y, con él, la estabilidad de su empresa. En seis meses, estaba liquidando activos y despidiendo gente. Aprendió demasiado tarde que diversificar no es una opción, es una obligación.
«Yo también creí que un gran cliente era una bendición, hasta que vi que era una trampa. Ahora no dejo que ningún cliente represente más del 30% de mi facturación.» – Jaime, 47 años.