Historias de un minuto: El caso de Miguel y la startup que se hunde por crecer demasiado rápido

Miguel lanza una startup de software en Barcelona. Cierra una ronda de inversión y contrata a 15 personas de golpe para escalar rápido. En seis meses, se da cuenta de que no tiene clientes suficientes para pagar la estructura y la caja se agota. Se ve obligado a despedir a la mitad del equipo y reducir gastos al mínimo. Sobrevive, pero aprende que crecer sin ingresos reales es una trampa mortal.

«Creo que crecer rápido es el camino, hasta que aprendo que sin ingresos sólidos, el crecimiento mata.» – Miguel, 37 años.