Historias de un minuto: El caso de Raúl y la obsesión por crecer sin control

Raúl tiene una agencia de marketing en Sevilla. En cinco años, pasa de ser autónomo a tener 20 empleados. Su facturación crece, pero sus costes se disparan. No mide márgenes, contrata rápido y no revisa el flujo de caja. Un día, el banco le niega una línea de crédito y se da cuenta de que está en números rojos. Se ve obligado a despedir a la mitad del equipo y volver a un modelo más eficiente.

«Creo que más grande es mejor, hasta que aprendo que sin control, crecer es cavar tu propia tumba.» – Raúl, 42 años.