Historias de un minuto: El caso de Susana y la crisis que quemó su fábrica

Susana dirige una empresa de plásticos en Sevilla desde hace 17 años. Una madrugada, un cortocircuito provocó un incendio y redujo su nave a cenizas. Sin stock, sin producción y con pedidos pendientes por 1,2 millones de euros, parecía el fin.

Por suerte, tenía un seguro bien estructurado y, en menos de 72 horas, logró alquilar una nave provisional y subcontratar parte de la producción. Negoció con clientes para retrasar entregas y evitó la quiebra.

Un año después, su nueva fábrica es más eficiente y moderna. Las pérdidas iniciales se convirtieron en oportunidad.

«Tener un buen seguro no es un gasto, es una inversión. Sin él, mi empresa habría muerto aquella noche.» – Susana, 49 años.