Outsourcing. Subcontratación

Subcontratación. «Zapatero a tuis zapatos». Lo que es: Práctica de delegar ciertas funciones de negocio a terceros externos. Por qué importa: Permite a las empresas concentrarse en sus competencias centrales, a menudo reduciendo costos y mejorando la calidad del servicio.

El outsourcing es una práctica empresarial que consiste en delegar ciertas funciones o procesos a proveedores externos en lugar de realizarlos internamente. Esta estrategia permite a las empresas centrarse en su actividad principal mientras externalizan tareas que no son su especialidad.

Componentes del outsourcing

  1. Funciones o procesos: Se puede aplicar a una amplia gama de actividades, incluyendo recursos humanos, contabilidad, servicio al cliente, fabricación, tecnología de la información, marketing y más.
  2. Proveedores externos: Las empresas pueden contratar a terceros, que pueden ser empresas especializadas o freelancers, para llevar a cabo las tareas externalizadas.
  3. Ahorro de costos: Una de las principales razones para optar por el outsourcing es la posibilidad de reducir costos operativos al acceder a mano de obra más económica o a recursos más eficientes.
  4. Enfoque en competencias clave: Al externalizar tareas no esenciales, las empresas pueden concentrarse en sus competencias clave y mejorar su competitividad en el mercado.
  5. Flexibilidad y escalabilidad: Permite a las empresas adaptarse rápidamente a cambios en la demanda sin necesidad de realizar inversiones significativas en infraestructura o personal.

Ejemplo

Imagina una empresa de desarrollo de software:

  1. Funciones o procesos: Decide externalizar el servicio de atención al cliente a una empresa especializada.
  2. Proveedores externos: Contrata a un proveedor que ofrezca soporte técnico 24/7 a un costo menor que mantener un equipo interno.
  3. Ahorro de costos: La empresa reduce los costos de personal y capacitación al externalizar esta función.
  4. Enfoque en competencias clave: El equipo interno puede dedicar más tiempo al desarrollo de nuevas funciones y mejoras del software.
  5. Flexibilidad y escalabilidad: Si la demanda de soporte aumenta, el proveedor puede ajustar su personal rápidamente sin que la empresa tenga que contratar y formar nuevos empleados.

En resumen

El outsourcing es una estrategia que permite a las empresas mejorar su eficiencia y reducir costos al delegar funciones no esenciales a proveedores externos. Al hacerlo, las organizaciones pueden centrarse en sus competencias clave y adaptarse más fácilmente a las demandas del mercado, lo que puede llevar a una mayor competitividad y éxito a largo plazo.