SMED

El SMED es una metodología de mejora continua que se utiliza para reducir el tiempo necesario para cambiar de una producción a otra en procesos industriales. El objetivo principal es minimizar el tiempo de inactividad en las máquinas y aumentar la eficiencia operativa.

Componentes del SMED

  1. Separar las actividades: Distinguir entre actividades internas (que solo se pueden realizar cuando la máquina está parada) y externas (que se pueden hacer mientras la máquina está en funcionamiento).
  2. Convertir actividades internas en externas: Identificar oportunidades para realizar actividades externas antes de que se detenga la máquina. Esto puede incluir la preparación de herramientas y materiales.
  3. Optimización de actividades internas: Mejorar la forma en que se realizan las actividades internas para hacerlas más rápidas y eficientes. Esto puede implicar estandarizar procedimientos o utilizar herramientas más adecuadas.
  4. Uso de dispositivos de ayuda: Implementar dispositivos que faciliten y agilicen el cambio, como herramientas de liberación rápida o sistemas de alineación.
  5. Capacitación y entrenamiento: Asegurar que los operadores estén bien entrenados en los procedimientos de cambio para que puedan realizarlos de manera eficiente.

Ejemplo

Imagina que una planta de fabricación de componentes electrónicos necesita cambiar de producción: